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Jueves emprendedor: BabyRural

03/10/2013

Este jueves quiero presentaros a unas emprendedoras de las que había oído hablar hace tiempo (y muy bien) por dos fuentes de confianza: las chicas Mammaproof y Wikimums y de las que tenía muchas ganas de saber más.

El otro día, buscando un alojamiento rural para nuestro grupo de amigos que es muy muy grande, hice un llamamiento twittero y en seguida me respondió @babyrural, dándome una opción que no habíamos contemplado y que nos encantó…. gracias a las gestiones de Itziar, hemos conseguido un alojamiento para un grupo de casi 30 personas y pensado para los niños… ¡nada fácil!

El trato con ella ha sido genial, y ha conseguido cuadrarlo todo para que podamos disfrutar de una escapadita entre amigos, de esas que nos gusta hacer todos los años.

Por eso hoy quería presentaros a Babyrural, para que podáis disfrutar de su trabajo tanto como lo he hecho yo (y lo que nos queda, solo ha sido la gestión, ahora nos toca disfrutarlo)

babyrural

BabyRural es una red de alojamientos rurales con encanto, enfocados a recibir a familias con niños, con actividades para todos y en un entorno seguro, amigable y agradable para sentirnos como en casa.

Nos ofrecen lugares en los que disfrutar de la calma, en los que crear bellos recuerdos, sosegados recuerdos. En los que todos son bienvenidos. Todo está hecho con cariño. Acercando al presente tradiciones, maneras de hacer y, por qué no, sabores que se conservan en lugares en los que el tiempo se ha parado y las cosas se siguen haciendo al ritmo del corazón.

A la hora de viajar con toda la tropa, especialmente con bebés, necesitamos un sinfín de objetos como cunas, cambiador, calienta-biberones y un largo etcétera que no hacen más que dificultar los traslados y limitar nuestras opciones a la hora de viajar.

Con el fin de facilitar la estancia de las familias y sobre todo la búsqueda de alojamiento, todos sus alojamientos cuentan con las “Comodidades BabyRural” (elementos de puericultura, zona de lectura y juegos…) uno de los principales elementos diferenciadores de la marca.

Además, en las casas de BabyRural ofrecen talleres y actividades para todos los públicos, peques  y adultos. Y organizan escapadas a la carta para grupos, familias, crafties, eventos, fiestas…

En BabyRural quieren hacer más accesible el turismo rural a las familias con niños: contacto y conocimiento del entorno natural, conocimiento del medio rural y sus habitantes, aprendizaje de la importancia de respetar y cuidar el medio ambiente, así como de los pequeños gestos para cuidar y minimizar nuestro impacto sobre éste.

Como siempre, voy a dejar que sean ella, Itziar la que os cuente de dónde surge Babyrural.

 ¿Cómo surge la idea?

BabyRural nace tras la organización de mis primeras vacaciones en familia. Viajábamos con Sabin, mi hijo mayor que ahora tiene 5 años. Me costó mucho tiempo encontrar una casa rural que ofreciera ciertas comodidades. Cuando comencé la búsqueda me di cuenta de que a la hora de buscar, el icono que se empleaba entonces, el biberón o la cuna, no eran suficientes para determinar los servicios que el alojamiento ofrecía. Entonces, empecé a entrar casa por casa para ver qué ofrecían, y me di cuenta de que la oferta era muy diferente y que sería interesante una homogeneización de las casas que están mejor preparadas.

Al llegar a Sa Vall, terminé de ver que es posible, que la diferencia es en muchos casos mínima, son sólo pequeños gestos que te hacen sentir cómoda y facilitan la estancia. El niño tenía entonces un año y ya no necesitas tanta historia cuando viajas, pero mira, si llegas, te dan una caja con juguetes, cuentos, una moto para que juegue… y te sientas a desayunar y tienes una trona; como que lo agradeces. Y si tu hijo o hija es más bebé, pues un cambiador o una bañerita, son bienvenidos y si tienes chicos o chicas mayores, una oferta de actividades hará que se aburran menos.

Más que los objetos, lo que se busca es la predisposición de los propietarios, una cara amable y que no te sientas incómoda ante situaciones normales con tus hijos.

Pues eso, durante la excedencia que me tomé para cuidar de Sabin, desarrollé el proyecto inicial con el apoyo de mi hermano Irkus, ilustrador. Trabajamos en la imagen, en la página web y en la búsqueda de casas que reunieran el perfil de BabyRural. En enero del 2012 me reuní con mi amiga y ahora socia, Maier, y juntas terminamos de dar el último empujón al proyecto, BabyRural estaba online en junio del mismo año.

Me gustaría recalcar que este pequeño emprendimiento se apoya en la complicidad con los propietarios de las casas y en el apoyo de los huéspedes que hacen la reserva a través nuestro. En agradecimiento a ellos, hemos editado un cuaderno de actividades, el Diario de Aventuras de BabyRural, que regalamos a los peques a la llegada a las casas BabyRural (contenido didáctico original) y en el que encontrarán actividades, pasatiempos, tutoriales de manualidades y un cuento escrito exclusivamente para ellos. Y no hubiera salido adelante sin la creatividad y ayuda de grandes amigas creadoras, la Ilustradora Silvia Morales, Noelia Marqués, dinamizadora cultural, Mavi de Mammaproof y mis compañeras de viaje en la sección de wikitravel en WikiMums.

¿No os encanta su filosofía?

¡Feliz Jueves emprendedor!

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Jueves emprendedor: emprende kids

13/06/2013

Ya estamos a jueves, y vuelve, como (casi) todos los jueves, el jueves emprendedor. La verdad es que tengo muchas muchas cosas que contaros, y muchos emprendedores super interesantes que  presentaros, muchos de ellos descubiertos en el Campus Link to Start de hace un par de semanas… poco a poco os los iré presentado a todos. Estoy segura que muchos de ellos van a dar mucho que hablar.

Sabéis que desde que empecé en este mundo emprendedor estoy encantada, cada vez me gusta más todo lo que voy aprendiendo, viviendo, experimentando y aprendiendo…. creo que ser emprendedor es cuestión de actitud, pero también de educación.

Yo siempre he pensado que mi sitio no estaba en una oficina a las órdenes de otro, que mi lugar estaba inventando, buscando cosas nuevas, creando… sí, siempre tendrás un “jefe”, que será tu cliente, pero ya no es lo mismo. Necesitaba un espacio donde ser yo misma y lo he encontrado.

Estoy segura de que toda esta actitud viene un poco de haber aprendido de mi padre, que toda su vida a estado luchando por su negocio, incluso intentado reinventarse en los peores momentos, y eso me lo ha inculcado a mí.

Pero esta actitud emprendedora no la tienen todos los niños… muchos de ellos porque nunca se la han enseñado.

Así que cuando me hablaron el otro día de  Emprende Kids, pensé ¡qué gran Idea! Resulta que a alguien se le ha ocurrido organizar un campamento de verano en el que se motiva a los niños desde edades tempranas a emprender, potenciandoles la creatividad y  la innovación. ¡Me encanta la propuesta!
Emprende kids es un campamento de verano, para niños entre 9 y 16 años, con actividades típicas de campamento, pero donde además, van a tener talleres muy interesantes con emprendedores españoles.

Tienen claro que para imaginar un mañana, hay que pasar por reinventar el presente. La idea es trabajar con los niños en determinadas actividades, para ayudarles a aflorar el talento, y enseñarles a sacar sus mejores aptitudes.En un momento como éste, en el que precisamente me encuentro practicando un pitch para presentar ante un tribunal e inversores, pienso que me hubiera venido muy bien haber tenido una formación, que de manera indirecta, me hubiera enseñado cosas tan importantes como los trucos para comunicar, para transmitir tus emociones y tu idea, aunque sea en pocos minutos.

Yo lo estoy aprendiendo con rodaje y práctica, los peques que vayan a este campamento lo van a aprender con juegos y actividades con emprendedores con experiencia, ¡no puede haber mejor manera!

¿qué os parece la idea?

¡Feliz jueves emprendedor!

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Arriesgar o ir sobre seguro

20/05/2013

Arranco la semana con un debate personal para el que me gustaría contar con vuestra opinión.

Llevamos unos días dándole vueltas al tema de las vacaciones de verano. El año pasado, por estas fechas ya lo teníamos todo reservado y con un buen precio, así que el otro día decidimos que no lo podíamos dejar pasar más.

Normalmente nuestro verano sigue siempre la misma rutina: primero sierra, luego una escapadita turística y para terminar a Levante con mi familia. Desde hace ya muchos años, lo hacemos así -menos el año que nació el nano, que el muy caprichoso quiso hacerlo en agosto- y lo que cambiamos todos los años es el destino de la escapadita.

Desde que somos uno más en la familia, hemos cambiado la escapadita al extranjero por unos días de descanso los tres juntos.

Su primer verano nos atrevimos a ir a Ibiza. Cargamos el coche con todos los trastos y lo metimos en el ferri desde Denia. La experiencia no estuvo mal, porque era muy pequeñajo y no dio casi guerra. Estuvimos en un apartahotel, por eso de la comodidad de los purés etc y disfrutamos cada día de una calita distinta. La verdad es que lo pasamos muy bien, y Baleares es un acierto seguro 😉

El año pasado decimos compartir estos días de escapadita con unos amigos que también tienen dos peques, más mayores que el nano, pero con las que se lleva muy bien. El destino lo escogimos casi sin mirar, mis suegros nos recomendaron un hotel muy de rollo familiar y como ellos ya habían estado un par de veces y salieron muy contentos, les hicimos caso y la verdad es que acertamos.

Esta vez el destino fueron las costas almerienses. Nuestros amigos venían de Cádiz y nosotros luego íbamos a Alicante, así que geográficamente nos venía a todos muy bien.

Para ir con niños, el hotel no podía ser mejor. El entorno, comparado con Ibiza, por supuesto, no era nada del otro mundo, y la playa, acostumbrados a las playas alicantinas, tampoco valía demasiado, aguas oscuras y con piedrecitas. Donde estén las arenas blancas y el agua turquesa…. pero el hotel en sí era perfecto (siempre que vayas mentalizado de al tipo de hotel que vas, pensado por y para los turistas).

Una de las cosas que más valoro son las habitaciones. Estaban nuevas, recién reformadas y con un diseño moderno, cosa que se agradece en los hoteles playeros, las camas enormes y cómodas, y muy limpio. Lo que más nos gustaba era  poder levantarnos por la mañana y ver el mar… y acostarte por la noche escuchando el rugir de las olas.

Al nano le encantaba levantarse por las mañanas y buscar los barcos

Las instalaciones del hotel no podían ser mejores: piscina gigante, piscina pequeña para los pequeñajos, actividades para adultos (nosotras hicimos aquagym todos los días) y animación para los peques.

Lo mejor de todo: ¡un miniparque acuático dentro del complejo del hotel! Todavía los niños nos preguntan de vez en cuando ¿cuándo volvemos a los toboganes de Roquetas?

PARQUE ACUATICO

Miniparque acuático en el hotel

Estuvimos tan agusto dentro del hotel que casi no salimos de él, salvo para dar algún paseo tomar unas cañas en el chiringuito de al lado del hotel. Por la noche podíamos incluso tomarnos una copita mientras los peques estaban entretenidos con las actuaciones o jugando entre ellos.

PISCINA

Nuestras vistas desde la habitación

La verdad es que pasamos unos días de desconexión total y sin queja ninguna, salvo el tema de la playa y que el entorno no era muy paradisíaco comparado con Ibiza o Menorca, que han sido nuestros anteriores destinos playeros.

Y después de todo este rollazo, nos encontramos en un momento en el que tenemos que decidir qué hacemos este año. La primera decisión ha sido que repetimos compañía, e incluso ampliamos el grupo.

La segunda decisión es: ¿repetimos y vamos sobre seguro o buscamos algo nuevo en un entorno más bonito pero sin ese concepto de hotel? Aviso que lo del parque acuático para los niños es difícil de superar….

Hemos estado mirando por otras zonas, como Peñíscola, donde las playas son mejores, o incluso por Cabo de Gata, un poco más arriba, pero no hemos conseguido encontrar un hotel que supere a éste.

¿Tú que harías? ¿Repetir o cambiar?

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Cups & kids y el taller especial “Para Papá”

04/03/2013

Cuando las chicas de La Pecera eventos me propusieron hacer un taller conjunto con ellas para el día del padre no me lo pensé dos veces, me encanta como trabajan, y la energía y buen rollo que transmiten y tenía muchas ganas de hacer algo con ellas.

Y para llevar a cabo este taller tan especial, teníamos que buscar un lugar con encanto y que compartiera la misma filosofía que nosotros: el recién inaugurado Cups&kids, en Madrid.

Como no podía ser de otra manera en un espacio así, el taller es familiar y en él se preparará un regalo muy especial para los papis.

¿Y qué vamos a  hacer?

En el taller preparemos unosdetallitos estupendos “made with love” para los Reyes de la Casa: Decoraremos galletas con fondant, las empaquetaremos y para completarlo haremos un bonito recuerdo para papá, con washi tape, tintas, papeles especiales, troqueladoras…

Utilizaremos fotos vuestras, así que no olvides traerte las más bonitas que tengas!

taller para papa

El precio del taller son 40 € (adulto + niño) e incluye todos los materiales. Hay muy poquitas plazas, así que no lo dejéis para mañana 😉 Podéis apuntaros en este enlace.

Y para que os enamoréis del espacio desde ya, os dejo con unas fotillos.

cups and kids¡Feliz Lunes!

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De maternidad y proyectos importantes: operación pañal

06/02/2013

Aviso para navegantes…. este post es largo largo…de vez en cuando toca hablar de maternidad y en temas como éste una necesita un desahogo.

boton blog niñosÚltimamente tengo un proyecto entre manos muy muy importante y que me está requiriendo mucha concentración. El proyecto en cuestión se inició hace ya algunos meses pero se vio interrupido por el mes de locura-eventos-reunionessinparar.

El proyecto en cuestión se llama “QUITALE EL PAÑAL AL NANO” y ha pasado por muchas fases. Ahora mismo ya está en fase de ejecución-casi finalización, aunque no nos han dado el final de obra, pero estamos en ello.

Quería contaros la experiencia porque creo que le puede venir bien a mucha gente cuando no sepa qué hacer, cómo empezar….

Admito que es un tema que hemos ido alargando un poco por pereza, un poco por escrupulosos… el sr. Desaforado y yo hemos llevado regular el tema pañal. Por mucho que mi madre diga “¡pero si es de tu hijo!”, da igual, me da el mismo asco (yo creo que a él más). Llamadme malamadre o lo que queráis, pero ciertos olores me revuelven el estómago… así que lo llevo fatal. Pero bueno, al final es lo que hay y terminas acostumbrándote (más o menos). Eso no quita que si alguien se ofrece gustosamente a cambiar un “marrón”, como lo llama el nano, no le conceda el capricho 😉

Así que imaginaros, si cambiar un pañal nos revuelve el estómago, pensar en ir limpiando marronesyamarillos de la ropa o del propio orinal nos ha hecho alargar el tema… eso y que en el cole nos decían que no estaba preparado (eso es otro tema que ya os contaré, porque da para dos o tres post).

En nuestro caso, empezamos por comprar un orinal, el de Ikea. Intentamos sentar al nano allí, pero se clavó el bordecillo de fuera y nunca más se ha querido sentar en él. Ale, primera metida de pata. Esto fue antes del verano, así que decidimos darle tiempo. Lo volvimos a intentar en la playa, pero ni quería sentarse, ni hablaba casi para decirnos si quería algo. Difícil difícil.

Al volver a la rutina, volvimos a intentarlos, pero esta vez fuimos con él a comprarlo. Eligió uno tipo inodoro, azulito y bien cómodo, el Potty Pot, de Bebedúe. Hasta tiene un botón con música que le encanta. Eligió bien. Era cómodo y se quería sentar, incluso pasar largos ratos leyendo cuentos sentado allí, debe ser por influencia del guaje. Poco a poco lo fuimos consiguiendo…

La fase 3 estaba por comenzar: el momento calzoncillos fue lo clave.. tuvimos que decirle que su padre y su abuelo los llevaban y al final terminamos convenciéndolo. A partir de ahí, ha estado un més y pico un ratito sin pañal todas las tardes, aunque admito que con todo el lío de eventos+viajes+navidades, no hemos sido muy constantes. El pobre se sentaba a veces, otras se lo hacía encima… un lío.

Empezó enero y dijimos: vamos a intentarlo, pero de verdad. Y empezamos a ser más constantes. Nos dijeron en una charla en el cole que empezáramos poco a poco, primero 10 min, luego 20… hasta que él se diera cuenta de lo que era hacer pis y empezar a hacerlo donde debía. Y decidimos hacerlo así…. y parece que ha funcionado!!

El problema lo teníamos en el cole. Según su profe, no estaba preparado. Ella lo sentaba y no hacía nada, incluso le costaba sentarlo. Y en casa al revés, no había problema. Tras una charla con ella en la que tuvimos nuestras diferencias de opiniones (cómo me acordé de la madre del gremlin y sus diferencias con las profes), ella quería que paráramos, que volviéramos atrás, pero a nosotros nos pareción que era liar más al nano. Al final, aprovechando que ha estado muchos días en casa malito y hemos aprovechado para “entrenar”, ha cedido, y el viernes decidimos las dos, de mutuo acuerdo, “darlo todo” el lunes.

Y casi casi lo conseguimos. La fase A (entiéndase como fase líquida) está superada, no se lo ha hecho encima ningún día desde la semana pasada,  es consciente de dónde tiene que hacerlo. Un pasito más en esta carrera!!!

Estamos trabajando la fase B (la olorosa). Esta la llevamos peor…hasta ayer, no avisaba, en realidad creo que no se daba cuenta, y claro, todo encima… mi vena más escrupulosa ha salido en estos momentos, pero he luchado contra ella y por ahora estamos en tablas…

Ayer por la noche fue el momento… se me ocurrió decirle, si lo haces en el wc ¡¡¡te regalo lo que quieras!! Nos sentamos, le expliqué ciertos puntos (que no voy a detallar…) y después de cuatro cuentos ¡lo consiquió! Lo alabé, le dije que era muy mayor, que estaba muy orgullosa -y emocionada ay ay ay-

Cuando terminó le dije: “¿qué quieres de regalo?” Él contestó: “Mamá, una casa con jardín” …. pues estamos apañaos, a ver de dónde saco yo un jardín 😉

Como no monte uno de estos en casa a ver de dónde saco el jardín…

¡Feliz miércoles!

Ah! podéis leer más experiencias pañaleras en el blog de Peineta, que hace un compendio de otras madres que ha superado esta etapa, por si os sirve de ayuda!