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Tiempo para mí

07/07/2014

Últimamente estoy muy desaparecida del mundo 2.0, lo sé, y aunque a veces sienta que no es excusa para tardar tanto entre post y post, el “fin de curso” está siendo muy duro y me he dado cuenta que, por no tener no tengo ni tiempo para mí.

Y es verdad que todos los veranos pasa lo mismo y más desde que el nano llego a nuestra vida…. y es que si quieres dejar todos los “asuntos” listos para poder irte de vacaciones y desconectar al 100% de la vida laboral (o en el porcentaje que te permita tu situación o negocio), se te termina acumulando más trabajo de lo normal.

Si a ésto le añades que se ha terminado el cole, y en mi caso, he pasado de estar tranquilamente delante del ordenador a tener a un niño pegado a mi brazo izquierdo…

Y cuando digo pegado, es así, “trabajamos”mano a mano, él en sus dibujos de piratas, trenes y guerreros y yo en mis cosas…. pues todo se hace más cuesta arriba, y eso que tengo la suerte de que se porta en casa muy muy bien mientras yo trabajo, pero también necesita su tiempo y su atención, como cualquier niño.

Adereza el “conciliar en vacaciones” con mil líos más y algunas situaciones que surgen, tensiones y momentos que no puedes controlar, que ayudan a que todo sea mucho más complicado, pues pueden pasar dos cosas: o explotas o tomas una determinación para intentar solucionarlo.

En ese punto estoy yo ahora mismo, hay días en los que la balanza se inclina hacia el “no puedo más” y he llegado a estar al límite de explotar y pagarlo con quien no debe….

Y otros días, como hoy la balanza se va hacia el….”ya está bien”…. Si los demás anteponen sus vidas y “su persona” al resto de cosas ¿por qué vas a ser tú la única pringada que no lo haga? ¿Quién ha decidido que tengas que sea yo la que tiene que explotar?

No estoy dispuesta a que pase, y por eso, de un tiempo a esta parte estoy practicando el “priorizar” y el empezar poco a poco (aunque admito que me falta entrenamiento) a buscar tiempo para mí, y cuando digo para mí, digo para mi familia, para mis amigos, para los ratos de risas y piscina en verano (cuando el tiempo lo permite), para leer, para dormir más que falta me hace, para jugar a los piratas con el nano y poder contarle un cuento si mirar el móvil por si ha entrado algo urgente, a volver a “moverme” nadar o pasear, o correr detrás de su bici mientras aprende a pedalear…simplemente para disfrutar

Y es que por fin he decidido que voy a guardarme tiempo para mí… Y ese es mi Único plan de futuro próximo.

¿Te apuntas?

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La importancia de ser feliz para emprender

20/02/2014

Cuando volvía de la primera jornada del Salón Mi Empresa, iba dándole vueltas a todas los temas de los que allí se han hablado, de las oportunidades que han surgido y de las reflexiones que se han hecho.

Una de los temas a los que más le estoy dando vueltas ha sido lo que nos contó Carlos Blanco en su ponencia sobre los errores más habituales de los emprendedores.

Insistió mucho en que hay que ser feliz para emprender y cuanto más lo seas mejor va a funcionar tu empresa.

Y tiene razón, no hace falta que sea el momento más feliz de tu vida, pero la energía positiva que tienes cuando tu estado de ánimo es bueno, te ayuda a que las cosas salgan mejor, a que tu día a día sea más fluido, a que tengas más ganas de hacer cosas.

¿No os ha pasado que cuando no estás en tu mejor momento no tienes ganas de nada?

A mí personalmente sí, es mi última crisis anímica estaba pasiva…. Pero decidí coger al toro por los cuernos y centrarme en volver a rodearme de energía positiva, buscando esos momentos de felicidad donde sabía que estarían…. Me ha hecho gracia escuchar a Carlos Blanco decir que simplemente un beso de tu hijo puede ser esa inyección que necesitas, porque en mi caso ha sido así. Sin saber ni que pasaba, el nano ha llegado con sus besos y abrazos, con su “Mamá te quiero mucho” y lo ha arreglado todo sin saberlo, ha sido (y es todos los días) esa inyección de energía que me hace falta para seguir avanzando en este loco día a día.

Así que sí, estoy de acuerdo con Carlos, es muy importante ser feliz para que las cosas funcionen, para poder emprender, para avanzar en tu día a día, para seguir luchando en esta carrera de fondo.

Recupero esta imagen que os compartí hace tiempo y que tanto os gustó para contaros mi plan de hoy y de todos los días.

¡Feliz jueves emprendedor!

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Para emprender…¿humildad o prepotencia?

30/01/2014

Como sabéis, desde hace ya uno tiempo estoy inmersa en este mundo de “emprender”, pero sobre todo, con este segundo proyecto emprendedor, Handbox, me he dado cuenta de que necesitaba mucha más formación sobre negocios de la que tengo, una puede ser autodidacta, leer y escuchar mucho, pero hay cosas que solo se aprenden en clase.

Por eso, siempre que puedo, intento acudir a un curso, un encuentro emprendedor, o cualquier evento que pueda enriquecerme profesionalmente. Todo en su justa medida, como bien me recomendaron los expertos de Madrid Emprende. Tampoco es plan de descuidar el negocio para estar en todos los saraos ¿no?

A lo que iba, esta semana estoy haciendo un curso en el que se están tratando muchas cosas de las que necesito refuerzo y formación. Es un curso un poco abierto, en la que te encuentras muchos tipos de emprendedores: desde personas que van solo con su idea y todavía no han lanzado el producto, hasta personas con mucha experiencia. Y también es un curso en el que se te valora como emprendedor, a la persona y al proyecto, tu esfuerzo, etc, para poder optar a un concurso (un poco farragoso, pero es así).

Pues en este curso lo que me he encontrado una situación que me ha llamado la atención y que quería contaros para que me dierais vuestra opinión, a ver si estáis de acuerdo conmigo.

Cuando hicimos la ronda de presentación, cada uno contaba su proyecto, la fase en la que estaba, se le hacían preguntas, se le cuestionaban cosas, etc. Me tocó presentar la primera, y como ya voy cogiendo carrerilla, no hubo problema. Conté el proyecto, su nombre, de qué iba, etc… lo que dio tiempo en los 2 minutos que teníamos.

Siguió una chica que tenía una idea muy buena, pero solo era una idea, así que su tiempo fue más para cuestionarle cosas y ayudarla a centrarse, animarla, etc.

En tercer lugar estaban dos chicos, encorbatados, repeinados… que incluso me sonaban de algo, seguramente de algún networking en el que no llegamos a hablar…. Empezó a hablar uno de ellos, y dedicó los 2 minutos a contar su currículum, su experiencia de más de 15 años, lo bueno que era, lo maravilloso que era su proyecto, y que él estaba allí por llegar al concurso, no por aprender, porque formación y experiencia tenía de sobra. Le faltó hacerse fotos con el móvil y subirlas cual egoblogger, en plan “que guapo soy y que tipo tengo”. Este podría ser el kit de todo lo que dejó encima de la mesa (me falta el ipad).

Foto via Unsplas By Vadim Sherbakov

Después de su maravillosa egopresentación, el profesor del curso le preguntó por su proyecto/empresa. Y ahí vino la gran actuación: que si era una aceleradora de emprendedores, que si nos podían ayudar, que si íbamos a tener muchísimas ventas. Todo eso mirándome a mí, cual comercial que encuentra su presa y quiere venderle la moto.

No dijo el nombre del proyecto, por cierto. El suyo sí claro, faltaba más. Y llegó el momento en el que el profesor le cuestionó cosas – oh gran error– Empezó la discusión porque a él nadie le podía cuestionar nada, porque era todo buenísimo y maravilloso y seguro que iba a triunfar en la vida.

Después de estar mucho rato “luchando” contra su ego, el “pobre profesor” (entiéndase por pobre un gran experto en el tema,con muchos contactos, influencias, un crack vamos), solo le decía, “Vamos a ver, que no te digo que no sea bueno el proyecto…. pero que tiene fallos, seguro.”, terminó diciéndole que en dos años le contara quien tenía razón.

Finalizada la batalla, pudimos retomar las presentaciones, en las que encontré desde un chico sin formación, pero con ilusión y muchas ganas de ir poco a poco, hasta una persona que había tenido un alto cargo en una empresa y que ahora se estaba reinventando creando un proyecto totalmente acorde consigo mismo.

No sé si el egoemprendedor será seleccionado para el concurso por su maravilloso proyecto y currículum, o no, pero desde mi punto de vista, en esta vida es muy importante la humildad y el saber admitir que todos somos humanos y podemos cometer errores, y que siempre habrá alguien mejor que nosotros. ¿No creeis? Es no quiere decir que te infravalores y vayas de pobrecico por ahí, pero tampoco de sobrado.

Si así vende su vida y su proyecto, a mí por lo menos, no me va a conseguir como cliente con esas formas….

¿y a vosotros?

¿Valoráis el que la persona se venda bien y no se le pueda rebatir o pensáis que hay que ir con humildad por la vida?

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¿Emprendedora o arquitecta de ideas?

15/12/2013

“Hola soy Diana y soy emprendedora, aunque algunos insisten en llamarme arquitecta de Ideas“.

Así empezaba el jueves la primera ponencia que he dado en mi vida. Y es que esta semana ha estado cargada de momentos tan importantes como éste en mi vida profesional, ha sido una semana de alegrías, satisfacciones, nervios y carreras. Una semana simplemente alucinante.

Empecé la semana ya con los nervios a flor de piel, a primera hora ya estaba en el Madrid International Lab, lista para para convencer a todo el mundo de que HandBox era el mejor proyecto de todos los que habían llegado al DemoDay del Premio Emprendedoras de YO DONA y MADRID EMPRENDE. 

Yo iba bastante tranquila, confio mucho en el proyecto porque es “muy como yo”, un proyecto creativo y muy muy craft, así que tenía claro que los podía convencer. Durante los dos meses que han pasado desde que nos seleccionaron como finalistas  de entre más de 50 mujeres emprendedoras, hasta esta semana, nuestro proyecto ha crecido, y sobre todo, ha sido gracias a los pequeños consejos -que a veces se convierten en grandes ideas- de dos mentoras de excepción: Mª José Navarro de Bodabook y Mercedes Cubillo.

Tuve la suerte, nada más llegar, de compartir una pequeña charla con Emilio Martinez, el director del Vivero de Vallecas, que es una de las personas con las que estuve hablando del Plan de Negocio y me tranquilizaron muchos sus palabras, dándome más confianza todavía. Además, era la tercera en presentar, así que me lo iba a “quitar de encima” muy pronto.

Y con el DemoDay empezó lo que puedo considerar un buen día: presentación en buen tiempo -teníamos tres minutos y si te pasabas te cortaban-, reuniones con inversores, intercambio de impresiones. La verdad es que salí muy satisfecha por cómo había salido todo y reforzada gracias a los comentarios de los demás participantes, mentores e inversores ¡todo el mundo me daba la enhorabuena! ¡No me lo podía creer!

handbox demo

Terminó la jornada y nos fuimos a casa con la incertidumbre de no saber si éramos finalistas o no…. de todas las que presentaron ese día, seleccionaron a cuatro finalistas (pero no nos comunicaron quienes), que tendrían que volver a presentar su proyecto el viernes, en el auditorio de YO DONA, así que tocaba una semana centrada en prepararse bien lo que íbamos a contar el viernes, si es que eramos una de las cuatro finalistas.

Llega el martes, agenda organizada para toda la semana: talleres, kits, pedidos, reuniones…. era una semana muyyy completita. De repente una llamada. Era del diario Expansión, me habían visto en el DemoDay y querían que participara en unas jornadas sobre emprendedores el jueves –¿cómo?¿este jueves? Sí!! este jueves!!- madre mía…. ¿El objetivo? Convencer a otras personas que están pensando en emprender un negocio, que es el camino y que merece la pena.

Así que dos días después allí estaba, en el mismo auditorio donde iba a tener lugar la final del día siguiente, junto con dos emprendedores de éxito (pero de los de verdad, de los que llevan ya tiempo y viven de su empresa), contando mi historia. Decidí que la mejor manera de convecer a alguien de que siga el mismo camino que yo, es que empaticen conmigo, que entiendan el porqué estaba allí.

Y así es como lo hice, igual que lo hice en este mismo blog cuando lancé Lanoa hace ya más de año y medio (si no te sabes la historia, la puedes leer aquí) y cuando lanzamos Handbox, hace ya medio año. Les conté mi experiencia, con sus cosas buenas y malas, con sus errores, y dentro de mi pequeña experiencia, me atreví a darles unos consejos.

La verdad es que para mi sorpresa, estuve muy cómoda, porque era yo misma cuando hablaba, sincera y transparente y creo que eso fue clave para conectar con ellos. Luego en el cocktail pude compartir impresiones con los asistentes y salí muy contenta con la experiencia. ¡Al final le voy a coger el gusto a hablar en público!

Y llegó el viernes…ahí si que hubo nervios, era un día clave, estaba orgullosa de llegar hasta ahí, pero si te presentas a un concurso es para ganarlo ¿no? O al menos, para llegar lo más lejos que se pueda. La verdad es que la competencia era muy dura, había grandes proyectos entre las finalistas.

Entra el jurado, la alcaldesa, la mentora Carla Royo-Villanova, y por fin empezamos. Después de hacernos sufrir un ratito, empiezan a decir las finalistas…. y entre ellas ¡estábamos nosotras con Handbox! así que una a una, Biddus, Pillow Bra, Handbox y The Wine Studio, teníamos que presentar nuestro proyecto en tres minutos y con un contador gigantesco de esos que pone nervioso a cualquiera. La verdad es que todas lo hicieron muy bien ¡eran proyectazos y la competencia era muy dura!

premios Yo DOna

Después de la deliberación del jurado, nos dijeron quién era la ganadora. Marta de Pillow Bra ganó el premio y The Wine Studio el accessit. La verdad es que ambas tienen grandes proyectos emprendedores, al igual que Biddus. Espero ir contandoos poco a poco todos porque creo que os van a encantar.

Cuando terminó la entrega del premio, pudimos quedarnos un ratito compartiendo impresiones, felicitando a las ganadoras, y por supuesto, organizando reuniones y quedadas con otras emprendedoras. ¡Tenemos un vino pendiente para el año que viene! Y como en toda reunión de emprendedoras, seguro que sale algo bueno de ahí.

El culmen de esta semana tan alucinante fue poder compartir impresiones con la encantadora Carla Royo-Villanova, que es un ejemplo a seguir como mujer emprendedora y que lucha por sus sueños. Además tiene una historia, dentro de las diferencias, muy parecida a la mía. Fue un placer hablar un rato con ella, que conozca nuestro proyecto, que se enamore de #babyhandbox y que dejemos pendiente un café del que seguro que ideas geniales. Estoy segura de que tenemos mucho que aprender de ella.

La verdad es que esta semana que se acaba ha sido justo lo que necesitaba para que mi balanza personal, después de llevar una temporada, como sabéis, de sus momentos bajos, ha vuelto a cambiar de lado, cargándome de esta manera de energía y muchas muchas ganas de hacer muchísimas más cosas.

No sé si soy, como dije el otro día, emprendedora o arquitecta de ideas, solo sé que a día de hoy tengo ganas de seguir luchando e inventado, y os animo a que si alguno os lo estáis pensando o no sabéis por dónde tirar, os apuntéis a emprender que de vez en cuando te regala semanas tan especiales como esta que ya se termina.

¿Te apuntas a emprender?

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¿Emprendedora o arquitecta de ideas?

15/12/2013

“Hola soy Diana y soy emprendedora, aunque algunos insisten en llamarme arquitecta de Ideas“.

Así empezaba el jueves la primera ponencia que he dado en mi vida. Y es que esta semana ha estado cargada de momentos tan importantes como éste en mi vida profesional, ha sido una semana de alegrías, satisfacciones, nervios y carreras. Una semana simplemente alucinante.

Empecé la semana ya con los nervios a flor de piel, a primera hora ya estaba en el Madrid International Lab, lista para para convencer a todo el mundo de que HandBox era el mejor proyecto de todos los que habían llegado al DemoDay del Premio Emprendedoras de YO DONA y MADRID EMPRENDE. 

Yo iba bastante tranquila, confio mucho en el proyecto porque es “muy como yo”, un proyecto creativo y muy muy craft, así que tenía claro que los podía convencer. Durante los dos meses que han pasado desde que nos seleccionaron como finalistas  de entre más de 50 mujeres emprendedoras, hasta esta semana, nuestro proyecto ha crecido, y sobre todo, ha sido gracias a los pequeños consejos -que a veces se convierten en grandes ideas- de dos mentoras de excepción: Mª José Navarro de Bodabook y Mercedes Cubillo.

Tuve la suerte, nada más llegar, de compartir una pequeña charla con Emilio Martinez, el director del Vivero de Vallecas, que es una de las personas con las que estuve hablando del Plan de Negocio y me tranquilizaron muchos sus palabras, dándome más confianza todavía. Además, era la tercera en presentar, así que me lo iba a “quitar de encima” muy pronto.

Y con el DemoDay empezó lo que puedo considerar un buen día: presentación en buen tiempo -teníamos tres minutos y si te pasabas te cortaban-, reuniones con inversores, intercambio de impresiones. La verdad es que salí muy satisfecha por cómo había salido todo y reforzada gracias a los comentarios de los demás participantes, mentores e inversores ¡todo el mundo me daba la enhorabuena! ¡No me lo podía creer!

handbox demo

Terminó la jornada y nos fuimos a casa con la incertidumbre de no saber si éramos finalistas o no…. de todas las que presentaron ese día, seleccionaron a cuatro finalistas (pero no nos comunicaron quienes), que tendrían que volver a presentar su proyecto el viernes, en el auditorio de YO DONA, así que tocaba una semana centrada en prepararse bien lo que íbamos a contar el viernes, si es que eramos una de las cuatro finalistas.

Llega el martes, agenda organizada para toda la semana: talleres, kits, pedidos, reuniones…. era una semana muyyy completita. De repente una llamada. Era del diario Expansión, me habían visto en el DemoDay y querían que participara en unas jornadas sobre emprendedores el jueves –¿cómo?¿este jueves? Sí!! este jueves!!- madre mía…. ¿El objetivo? Convencer a otras personas que están pensando en emprender un negocio, que es el camino y que merece la pena.

Así que dos días después allí estaba, en el mismo auditorio donde iba a tener lugar la final del día siguiente, junto con dos emprendedores de éxito (pero de los de verdad, de los que llevan ya tiempo y viven de su empresa), contando mi historia. Decidí que la mejor manera de convecer a alguien de que siga el mismo camino que yo, es que empaticen conmigo, que entiendan el porqué estaba allí.

Y así es como lo hice, igual que lo hice en este mismo blog cuando lancé Lanoa hace ya más de año y medio (si no te sabes la historia, la puedes leer aquí) y cuando lanzamos Handbox, hace ya medio año. Les conté mi experiencia, con sus cosas buenas y malas, con sus errores, y dentro de mi pequeña experiencia, me atreví a darles unos consejos.

La verdad es que para mi sorpresa, estuve muy cómoda, porque era yo misma cuando hablaba, sincera y transparente y creo que eso fue clave para conectar con ellos. Luego en el cocktail pude compartir impresiones con los asistentes y salí muy contenta con la experiencia. ¡Al final le voy a coger el gusto a hablar en público!

Y llegó el viernes…ahí si que hubo nervios, era un día clave, estaba orgullosa de llegar hasta ahí, pero si te presentas a un concurso es para ganarlo ¿no? O al menos, para llegar lo más lejos que se pueda. La verdad es que la competencia era muy dura, había grandes proyectos entre las finalistas.

Entra el jurado, la alcaldesa, la mentora Carla Royo-Villanova, y por fin empezamos. Después de hacernos sufrir un ratito, empiezan a decir las finalistas…. y entre ellas ¡estábamos nosotras con Handbox! así que una a una, Biddus, Pillow Bra, Handbox y The Wine Studio, teníamos que presentar nuestro proyecto en tres minutos y con un contador gigantesco de esos que pone nervioso a cualquiera. La verdad es que todas lo hicieron muy bien ¡eran proyectazos y la competencia era muy dura!

premios Yo DOna

Después de la deliberación del jurado, nos dijeron quién era la ganadora. Marta de Pillow Bra ganó el premio y The Wine Studio el accessit. La verdad es que ambas tienen grandes proyectos emprendedores, al igual que Biddus. Espero ir contandoos poco a poco todos porque creo que os van a encantar.

Cuando terminó la entrega del premio, pudimos quedarnos un ratito compartiendo impresiones, felicitando a las ganadoras, y por supuesto, organizando reuniones y quedadas con otras emprendedoras. ¡Tenemos un vino pendiente para el año que viene! Y como en toda reunión de emprendedoras, seguro que sale algo bueno de ahí.

El culmen de esta semana tan alucinante fue poder compartir impresiones con la encantadora Carla Royo-Villanova, que es un ejemplo a seguir como mujer emprendedora y que lucha por sus sueños. Además tiene una historia, dentro de las diferencias, muy parecida a la mía. Fue un placer hablar un rato con ella, que conozca nuestro proyecto, que se enamore de #babyhandbox y que dejemos pendiente un café del que seguro que ideas geniales. Estoy segura de que tenemos mucho que aprender de ella.

La verdad es que esta semana que se acaba ha sido justo lo que necesitaba para que mi balanza personal, después de llevar una temporada, como sabéis, de sus momentos bajos, ha vuelto a cambiar de lado, cargándome de esta manera de energía y muchas muchas ganas de hacer muchísimas más cosas.

No sé si soy, como dije el otro día, emprendedora o arquitecta de ideas, solo sé que a día de hoy tengo ganas de seguir luchando e inventado, y os animo a que si alguno os lo estáis pensando o no sabéis por dónde tirar, os apuntéis a emprender que de vez en cuando te regala semanas tan especiales como esta que ya se termina.

¿Te apuntas a emprender?