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Unos días de desconexión

26/07/2013

Un año más, llegaron las tan ansiadas vacaciones. Pero este año creo que las necesito más que nunca. Desconectar unos días del ritmo infernal y los acontecimientos de los últimos meses me hace mucha falta.

Como dije ya hace algunos meses, a veces hay que frenar para coger impulso, y es lo que voy a hacer en los próximos días.  Huyo, me escapo, apago el teléfono y todos los dispositivos móviles que parecen ya un apéndice de mí misma y me voy a dedicar a descansar, desconectar, estar con mi familia y mis amigos, que me hace mucha falta.

Este año tengo la suerte, de que al menos en HandBox, se queda la otra mitad para seguir al pie del cañón, así puedo irme mucho más tranquila. A Lanoa, aunque no cerramos por vacaciones, la he dejado en buenas manos, pero la seguiré vigilando de reojo 😉

Me voy a respirar, disfrutar de la brisa marina que tantas energías me da, y de paso hacer balance de todo lo que ha pasado estos últimos meses, de qué ha funcionado, qué ha fallado y hacer uno (o los que hagan falta) brainstorming para afrontar el nuevo curso con mucha energía.

No sé deciros si volveré en una semana, en dos, en un mes… el año pasado os dije que desaparecía más tiempo del que luego fui capaz de estar sin escribir (al final soy una adicta a esto…), pero si os prometo que antes de que empiece el “cole” estoy de vuelta.

Nos vemos seguro por mi instagram 😉

vuelvo vacaciones

¡Sed buenos!

emprende, niños

Conciliación y emprendimiento

17/07/2013

El otro día me preguntaba una amiga: ¿y tú cómo lo haces? Sacar dos negocios adelante y además estar con el niño ahora que no tiene colegio….

Mi respuesta fue muy sencilla: “Como puedo”, lo que significa “quitándome horas de sueño para poder trabajar y estar con él a la vez”. Me apetecía contaros esto porque muchos se piensan que por trabajar para uno mismo tienes más libertad, trabajas menos y puedes compatibilizarlo mejor. Sí y no.

De trabajar menos nada, os puedo asegurar que cuando tienes tu propio negocio, trabajas muchísimas más horas que cuando lo haces para otros, principalmente porque no te sientes capaz de desconectar.

Cuando trabajas para otros y sales de la oficina, desconectas, te olvidas, y te centras en tu vida personal. Trabajar para uno mismo es diferente, tienes una responsabilidad implícita que te impide desconectar al 100% de todo, y menos en la era de los dispositivos móviles, en la que, o apagas el móvil, el ipad y las 300 maquinitas en las que tienes configurado el correo y las redes sociales, o no puedes desconectar.

Para poder compatibilizar el nano con el trabajo en verano, me levanto muy temprano, y cuando digo muy es MUY, y como tengo la suerte de que él no madruga, tengo hasta que se despierta (11 y algo) para trabajar tranquilamente. Para mí es el mejor rato del día: café, tostada y un buen rato de trabajo en silencio. Contesto correos, escribo un post, diseño un rato, etc … hasta que llegó la hora de despertarse.

verano

Tengo la suerte de que es de reacción lenta, desde que desayuna, ve los dibujos un rato y trabaja con mamá (entiendase trabajar por colorear un rato, pegar washis y jugar con el ipad a mi lado) me da un margen de un par de horas, hasta que llega el momento piscina…. ese rato se lo tengo que dedicar a él, aunque cuando está entretenido con algún amigo, aprovecho para contestar redes sociales etc, porque aunque no os lo creáis en la piscina ¡¡¡es donde mejor tengo cobertura!!!

El resto del día, comer juntos y mientras él duerme la siesta (que tengo la suerte de que todavía lo hace), seguir trabajando, hasta la hora de despertarse, merienda, piscina otra vez y a volver a trabajar un rato después de cenar…. sumadas las horas, os puedo asegurar que son más que una jornada laboral normal, pero a trompicones claro…. es importante para rendir, organizarse las tareas por tiempos y dedicar cada rato que tienes a algo en concreto

Esta es mi conciliación…. y la verdad es que aunque las horas de sueño son pocas, merecen la pena el esfuerzo porque él te diga “Mamá, me encanta trabajar contigo”.

 ¿Y vosotros? ¿Cómo os organizaríais?

DECO, desaforos

Martes Deco: el verano ya está aquí

25/06/2013

Ya estamos en verano, un verano un poco “raruno”, pero verano. La época del calor, las piscinas, los heladitos y las cenitas al aire libre.

No sé vosotros, pero yo en esta época del año siempre tengo visita obligada a las tiendas de decoración: colecciones veraniegas de complementos, muebles de jardín (para quien lo tenga), o simplemente poner algún elemento decorativo un poco más veraniego.

Hace unos días recibí un correo preguntándome por propuestas para darle un toque a una casa este veranito, con objetos que se pudieran comprar online (por la ubicación de la lectora) y me puse a investigar por la red, al igual que hice en su momento para decorar la habitación de Fede.

Descubrí una tienda online llenas de propuestas chulas, en la que además de complementos del hogar, puedes comprar ropa para toda la familia ¡está genial!, así que pensé que tenía que compartirla con vosotros.

La web en concreto se llama Zalando, seguro que os habéis cruzado alguna vez con ella o la habéis visto anunciada en la TV, yo pensaba que solo era de ropa y de repente me la encontré llena de cosas bonitas de esas que trituran cualquier tarjeta de crédito de un amante de lo deco. Para ver todas las cosas bonitas que tiene haz click aquí.

Os traigo la selección que hice para la lectora que me hizo la consulta, personalmente lo que más me gusta de todo lo seleccionado es la barbacoa fashion y el macetero de “enjoy the Little things” que se ajusta totalmente a mi filosofía… es más, aunque yo no tenga jardín, voy a pedirlo para tenerlo en casa porque ¡¡¡me encanta!!

ideas para decorar jardin

¿Y vosotros? ¿Con qué os quedaríais?

desaforos, niños, niños que molan

Arriesgar o ir sobre seguro

20/05/2013

Arranco la semana con un debate personal para el que me gustaría contar con vuestra opinión.

Llevamos unos días dándole vueltas al tema de las vacaciones de verano. El año pasado, por estas fechas ya lo teníamos todo reservado y con un buen precio, así que el otro día decidimos que no lo podíamos dejar pasar más.

Normalmente nuestro verano sigue siempre la misma rutina: primero sierra, luego una escapadita turística y para terminar a Levante con mi familia. Desde hace ya muchos años, lo hacemos así -menos el año que nació el nano, que el muy caprichoso quiso hacerlo en agosto- y lo que cambiamos todos los años es el destino de la escapadita.

Desde que somos uno más en la familia, hemos cambiado la escapadita al extranjero por unos días de descanso los tres juntos.

Su primer verano nos atrevimos a ir a Ibiza. Cargamos el coche con todos los trastos y lo metimos en el ferri desde Denia. La experiencia no estuvo mal, porque era muy pequeñajo y no dio casi guerra. Estuvimos en un apartahotel, por eso de la comodidad de los purés etc y disfrutamos cada día de una calita distinta. La verdad es que lo pasamos muy bien, y Baleares es un acierto seguro 😉

El año pasado decimos compartir estos días de escapadita con unos amigos que también tienen dos peques, más mayores que el nano, pero con las que se lleva muy bien. El destino lo escogimos casi sin mirar, mis suegros nos recomendaron un hotel muy de rollo familiar y como ellos ya habían estado un par de veces y salieron muy contentos, les hicimos caso y la verdad es que acertamos.

Esta vez el destino fueron las costas almerienses. Nuestros amigos venían de Cádiz y nosotros luego íbamos a Alicante, así que geográficamente nos venía a todos muy bien.

Para ir con niños, el hotel no podía ser mejor. El entorno, comparado con Ibiza, por supuesto, no era nada del otro mundo, y la playa, acostumbrados a las playas alicantinas, tampoco valía demasiado, aguas oscuras y con piedrecitas. Donde estén las arenas blancas y el agua turquesa…. pero el hotel en sí era perfecto (siempre que vayas mentalizado de al tipo de hotel que vas, pensado por y para los turistas).

Una de las cosas que más valoro son las habitaciones. Estaban nuevas, recién reformadas y con un diseño moderno, cosa que se agradece en los hoteles playeros, las camas enormes y cómodas, y muy limpio. Lo que más nos gustaba era  poder levantarnos por la mañana y ver el mar… y acostarte por la noche escuchando el rugir de las olas.

Al nano le encantaba levantarse por las mañanas y buscar los barcos

Las instalaciones del hotel no podían ser mejores: piscina gigante, piscina pequeña para los pequeñajos, actividades para adultos (nosotras hicimos aquagym todos los días) y animación para los peques.

Lo mejor de todo: ¡un miniparque acuático dentro del complejo del hotel! Todavía los niños nos preguntan de vez en cuando ¿cuándo volvemos a los toboganes de Roquetas?

PARQUE ACUATICO

Miniparque acuático en el hotel

Estuvimos tan agusto dentro del hotel que casi no salimos de él, salvo para dar algún paseo tomar unas cañas en el chiringuito de al lado del hotel. Por la noche podíamos incluso tomarnos una copita mientras los peques estaban entretenidos con las actuaciones o jugando entre ellos.

PISCINA

Nuestras vistas desde la habitación

La verdad es que pasamos unos días de desconexión total y sin queja ninguna, salvo el tema de la playa y que el entorno no era muy paradisíaco comparado con Ibiza o Menorca, que han sido nuestros anteriores destinos playeros.

Y después de todo este rollazo, nos encontramos en un momento en el que tenemos que decidir qué hacemos este año. La primera decisión ha sido que repetimos compañía, e incluso ampliamos el grupo.

La segunda decisión es: ¿repetimos y vamos sobre seguro o buscamos algo nuevo en un entorno más bonito pero sin ese concepto de hotel? Aviso que lo del parque acuático para los niños es difícil de superar….

Hemos estado mirando por otras zonas, como Peñíscola, donde las playas son mejores, o incluso por Cabo de Gata, un poco más arriba, pero no hemos conseguido encontrar un hotel que supere a éste.

¿Tú que harías? ¿Repetir o cambiar?

desaforos, niños que molan

Miércoles melancólico

05/09/2012

No sé porqué, pero en esta época del año tengo una mezcla de melancolía e ilusión.

Por un lado, ya tenía ganas de volver a casa, a la rutina, al barrio…. por otro lado, voy a echar de menos muchas cosas de la sierra: la compañía constante, el “ahora bajo“, “nos vemos en la pisci” y el “estamos en el chirin“….

Y este año estoy segura de que el nano también va a echar de menos todo eso… cuando nos fuimos de la sierra para volver a casa él decía “a casa a Cocón” (traducción: a Alcorcón), pero se iba cargado de piñas, ramitas y piñones, lleno de tierra y gritando “aiaaaaaa  acaaaaaa” (traducción2: estaba llamando a sus amigas María y Marta) y es que allí estamos en familia y si nosotros nos lo pasamos bien y estamos a gusto, pues él, con libertad para correr y jugar todo lo que quiera, y rodeado de amigos, pues más agusto todavía.

Llegamos a una ciudad en fiestas, lleno de gente por la calle y múltiples actividades….esperemos que con eso se le olvide que por aquí no puede ir a coger piñones o pedir patatas en el chirin. Nos toca reacostumbrarnos a la vida de ciudad.

Por eso, este miércoles melancólico, quiero hacer un poco de vista atrás, y recoger los recuerdos de este verano tan genial. Para ello he hecho una recopilación de fotos de todas las cosas nuevas que ha hecho el nano este verano, además de la playa y la piscina, para que siempre se acuerde de ellas. Os traigo algunas de ellas…

Y muchas cosas más….

¡Feliz miércoles!