Hace ya mucho tiempo que no os hablo de arquitectura como tal, que si diseño, decoración, ideas… pero la tenía un poco “abandonada” en el blog… no sé si todos sabéis que yo soy arquitecta, aunque últimamente estoy más centrada en lo que llama la mexicana “arquitectura de sueños” (me encanta el concepto )…. sigo amando y ejerciendo la arquitectura… de ahí que me digáis que un día entre tendera, diseñadora, talleres y arquitectura, además de madre, me voy a volver loca.
Hoy quería aprovechar que ya huelo a pólvora alicantina para enseñaros un proyecto que para mí es uno de los más singulares que se han hecho en mi ciudad desde hace mucho tiempo: la Casa del Mediterráneo.
El otro día salía publicado en prensa que el proyecto que se está ejecutando en estos momentos en Alicante y que vuelve a dotar de vida a la abandonada estación de Benalúa se iba a quedar en una “simple” cubrición.
Entiendo que a algunos les preocupe y piensen que de lo que ganó el concurso y estaba previsto (podéis verlo aquí) a lo “en lo que se va a quedar” hay un mundo…. pero desde mi punto de vista, que conozco la estación de toda la vida y he visto como ha ido cambiando poco a poco con este proyecto, es un gran paso.
Poder ver ahora esos antiguas fachadas limpias y arregladas, y una cubierta que antes se caía a pedazos, ahora mejorada gracias al magnífico trabajo que se ha hecho el equipo de Manuel Ocaña. Considero que esto es una gran mejora en nuestro paisaje urbano.
La cubierta de la estación se ha convertido en la gran protagonista. Por ella pasa el sol reflejando el intenso azul del de los paneles en los muros de la antigua estación y la estructura metálica de aros que evoca las celosías de los palacios orientales. El juego de luces y sombras es una maravilla.
¿Y qué si se queda en una “simple” cubrición? ¿no pensaís que solo con eso vale la pena?
¿no os parece impresionante?
Podéis ver muchas más fotos en la web de David Frutos, y os diré que os váis a quedar con la boca abierta… yo ya me estoy imaginando las mil cosas que pueden pasar en ese maravilloso espacio de Manuel Ocaña ha creado… ¡Enhorabuena!

















