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El momento más feliz de mi vida

08/11/2013

Últimamente estoy pasando una temporada muy mala, emocional y físicamente. He pasado del ritmo acelerado de vida, porque tenía (y tengo, que eso no se ha ido, por suerte) mucho trabajo, a parar en seco e ir a cámara lenta… no os preocupéis, que no es nada grave, es algo de lo que, poco a poco, me iré reponiendo y volviendo al ritmo normal.

¿Y porqué os cuento esto si os iba a hablar del día más feliz de mi vida? Para que entendáis, en primer lugar, mi ausencia del blog, ya que cuando estas en momentos bajos, o escribes para contar penas, o te las guardas y no escribes. Yo he decidido tomar el segundo camino. Sé que los que me seguis desde siempre, sabréis esperar… porque es lo mejor de todo este mundo loco del 2.0. que siempre estáis ahí, e incluso encuentras personas que, en los peores momentos, se convierten en tu apoyo y tu ángel de la guarda.

Como titulaba este post, os quería contar el momento más feliz de mi vida. No es que sea el MÁS, pues por suerte he tenido muchos y no son comparables, pero sí el último más feliz. Y es que cuando estás en un bache, como yo lo estoy en estos últimos días, un pequeño detalle te puede dar la felicidad en un instante.

Igual a algunos os parecerá una tontería… pero para mí fue un momento muy importante….

ivan

8.55 de la mañana. Salimos el nano y yo corriendo del coche porque llegábamos justitos al cole. De repente se para en seco antes de llegar al semáforo por el que se cruza a su cole, se gira hacia mí y me dice: “Mamaaaaaa, TE QUIERO mucho”. Así, sin venir a cuento, sin pedirle nada, simplemente porque le apetecía.

Seguro que los que sois padres entenderéis la sensación, si alguna vez os ha pasado. Para mí, un momento como este, me cura todas las penas, hasta las más gordas.

Y sí, puedo deciros que fue uno de los momentos más felices de mi vida.

¿Os ha pasado algo así alguna vez?

Espero que difrutéis del fin de semana, yo voy a disfrutar de sus sonrisas y sus trastadas, que lo curan todo.

¡Feliz fin de semana!

desaforos, niños

El momento más feliz de mi vida

08/11/2013

Últimamente estoy pasando una temporada muy mala, emocional y físicamente. He pasado del ritmo acelerado de vida, porque tenía (y tengo, que eso no se ha ido, por suerte) mucho trabajo, a parar en seco e ir a cámara lenta… no os preocupéis, que no es nada grave, es algo de lo que, poco a poco, me iré reponiendo y volviendo al ritmo normal.

¿Y porqué os cuento esto si os iba a hablar del día más feliz de mi vida? Para que entendáis, en primer lugar, mi ausencia del blog, ya que cuando estas en momentos bajos, o escribes para contar penas, o te las guardas y no escribes. Yo he decidido tomar el segundo camino. Sé que los que me seguis desde siempre, sabréis esperar… porque es lo mejor de todo este mundo loco del 2.0. que siempre estáis ahí, e incluso encuentras personas que, en los peores momentos, se convierten en tu apoyo y tu ángel de la guarda.

Como titulaba este post, os quería contar el momento más feliz de mi vida. No es que sea el MÁS, pues por suerte he tenido muchos y no son comparables, pero sí el último más feliz. Y es que cuando estás en un bache, como yo lo estoy en estos últimos días, un pequeño detalle te puede dar la felicidad en un instante.

Igual a algunos os parecerá una tontería… pero para mí fue un momento muy importante….

ivan

8.55 de la mañana. Salimos el nano y yo corriendo del coche porque llegábamos justitos al cole. De repente se para en seco antes de llegar al semáforo por el que se cruza a su cole, se gira hacia mí y me dice: “Mamaaaaaa, TE QUIERO mucho”. Así, sin venir a cuento, sin pedirle nada, simplemente porque le apetecía.

Seguro que los que sois padres entenderéis la sensación, si alguna vez os ha pasado. Para mí, un momento como este, me cura todas las penas, hasta las más gordas.

Y sí, puedo deciros que fue uno de los momentos más felices de mi vida.

¿Os ha pasado algo así alguna vez?

Espero que difrutéis del fin de semana, yo voy a disfrutar de sus sonrisas y sus trastadas, que lo curan todo.

¡Feliz fin de semana!

desaforos, emprende, maternidad

My Slow life

25/02/2013

Llevo unos días en modo Slow Life, un poco forzoso, tomándome la vida con calma… no, no estoy enferma, pero el nano sí. La gripe ha entrado en nuestras vidas y este año la ha tomado con él….

Dentro de ventajas (y desventajas) del ser madre emprendedora es que cuando tienes que tomarte un tiempo libre, puedes hacerlo, y eso es lo que decidí hacer el jueves pasado: cambiar de modo voycorriendoatodaspartes a modo Slow Life, es decir, me tomo la vida con calma y le dedico el tiempo a lo importante, sin agobios y estreses.

Así que desde finales de la semana pasada me he unido al movimiento Slow, y la verdad es que no está nada mal su filosofía.

“Aprovechando” que el nano no quiso levantarse de la cama hasta casi el medio día, estuve leyendo a su lado el último número de la revista Kireei y ordenando mis ideas, que de tanto correr de un lado para otro, estaban un poco mezcladas…..

Justo este número de Kireei habla de la vida lenta.

Tardes de lluvia leyendo bajo las mantas, charlas con los amigos…. o simplemente disfrutar de una comida, el movimiento Slow nos invita a tomarnos la vida con más calma y a compaginar los momentos de estrés y tensión con el disfrutar de los momentos de tranquilidad.

Y eso es lo que he estado haciendo estos últimos días, mi mundo está como a cámara lenta, mi ritmo se ha adaptado al que pide el nano. Es su primera enfermedad pudiendo expresar como se siente, y la verdad es que lo llevo regular… cuando era más pequeño era todo más automático: sube la fiebre, baja la fiebre…el antibiótico… es la hora…

Pero ahora la cosa ha cambiado: mamá tengo frío, no me quiero levantar, me pica la garganta… o quiero el ipad de mamá (sí sí, para eso no está malito…). Ahora ya es un niño casi mayor (un poco bebé dice cuando quiere que lo achuchen), que reclama más atención, que te dice cómo se siente, y que quiere que compartas estos ratos con él.

Así que esta es mi Slow Life hasta que los virus decidan irse…. disfrutando de estar con él todo el tiempo: el que estemos en la cama, en el fofá o cuando se anima, jugando a las construcciones, haciendo puzzles o viendo cómo se pone el sol a través de la ventana.

Viendo la puesta de solAprovecho los ratitos que está bien, jugando solo o viendo dibujos en el Ipad para trabajar, contesto correos, os cuento mis inquietudes, o sigo preparando invitaciones de bodas o consejos DECO que últimamente me tienen muyyyy ocupada. Estos pequeños ratos me están cundiendo casi más que las largas jornadas de trabajo, estoy más concentrada y aprovecho mejor el tiempo.

Y además, aprovecho también esos ratitos, en los que a él no le apetece hacer nada, solo estar tumbado con mamá para pensar, pensar y pensar….inventar cosas nuevas y cambiar otras antiguas… (sí vale, no sé tener la mente desconectada del todo….)

Cada vez más me voy convenciendo de que SLOW LIFE es buena para todos, (sin virus por supuesto)… ya os contaré que tal sigo funcionando a esta velocidad…

¡Feliz Lunes!

curiosidades, desaforos, DIY, handbox, niños que molan

Madre no hay más que una

09/05/2012

Aunque con un poquito de retraso, hoy os traigo el regalo que preparé para el día de la madre.

Últimamente no me sobra el tiempo, así que aproveche que tenia que preparar el taller de Grey Elephant para hacerle el regalo  y utilizarlo como muestra…y así de paso presumir de familia 😉

La idea era preparar una lámina especial y entregársela en un marco decorado a juego. Antes de ponerme a cortar y pegar, pensé en cual iba a ser el concepto para luego llevarlo a cabo.

Quería que fuera algo muy muy especial, que emocionara pero a la vez que cuadrara con la decoración de la casa de mis padres, que para algo tengo un padre arquitecto (de tal palo tal astilla), que mira con lupa el mínimo cambio que se hace en la casa.

Buscar el concepto es algo que hago en todos mis proyectos, ya sean de arquitectura, de diseño o de washi tape. Siempre tiene que haber algo que unifique todo el proyecto. Pensando en momentos mágicos y emotivos con mi madre, decidió que el cuadro tenía que recordarle a los momentos más especiales que ha vivido como madre, como hija y ahora como abuela.

Así que el siguiente paso era buscar en el baúl de los recuerdos, para ver que encontraba por allí que pudiera encajar con la idea…

Buscando, buscando, encontré esta foto de mi madre y mi abuela, que aunque no es la que finalmente utilicé, os la quería enseñar porque…

¿no creeis que están guapísimas?

Al final escogí una más antigua, de cuando mi madre era pequeña, otra de la boda de mi prima en la que salimos los tres hermanos con ella, y la última una preciosa del nano haciéndole mimos a su abuela, que me encanta.

Empecé decorando el marco con washi, y luego hice la lámina. Si alguna vez os planteáis hacer esto, os recomiendo que lo hagáis al revés, porque si decoras el marco antes, te coacciona el diseño de la lámina, que es lo que me pasó a mí. El rosa del marco lo condicionó todo…

A la hora de diseñar la lámina, intenté que las fotos estuvieran bien enlazadas entre ellas, pero que no perdieran su protagonismo.

Cada foto, correspondiente a cada etapa de la vida de mi madre iba marcada por washis en tonos de color diferentes. Y el resto de la lámina decorada con sellos de cámaras de fotos, corazones y algún detalle más. Todo hecho con mucho amor!!!   El resultado quedó bastante bien.

¿qué os parece? Casi me llevó más tiempo pensarlo y elegir las fotos que hacerlo…

Desde aquí quiero hacerle un pequeño homenaje a mi madre y mi abuela, que aunque por la distancia no pude pasar el día con ellas, las tuve presentes, que no lo olviden….

Ah! y yo también tuve mi primer regalo del día de la madre hecho por el nano (o eso dicen, porque estaba curradísimo), era un envase de natillas decorado con una galleta-imán dentro, y ponía: Eres más dulce que… ¡Me encantó!  ¡Que emoción recibirlo!

¿No está genial?

Por cierto, mañana se cierra el plazo para apuntaros al sorteo de una lámina de Carlos Una. ¿A qué estáis esperando? Danae os espera!!