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5 claves para encontrar el ático perfecto

24/08/2021

Siempre has soñado con vivir en un ático, disfrutar de la terraza cuando llega el buen tiempo y de las vistas durante el resto del año.

Buscas el ático de tus sueños y has decidido que es el momento de encontrarlo

Pero no todos los áticos son perfectos, por eso he preparado este post para ayudarte a encontrar el ático de tus sueños teniendo en cuenta diferentes factores como la orientación, las vistas, la ubicación o temas más técnicos como la ventilación, el aislamiento o la altura libre.

Con todas las condiciones que quieres que cumpla ya definidas, es el momento de empezar a buscar tu nuevo refugio urbano. Puedes hacerlo por tu cuenta o acudir a servicios profesionales.

Si por ejemplo, buscas un ático en venta en Madrid puedes hacerlo a través de distintos portales inmobiliarios o mediante la búsqueda directa en las páginas de las inmobiliarias en Madrid donde podrán ayudarte de una manera más personalizada.

En este post te conté como fue mi experiencia de vender un piso en Madrid. Nosotros lo hicimos a través de una  inmobiliaria al igual que la compra de la casa nueva, como te conté hace un par de post.

Antes de empezar a buscar, tienes que definir tus necesidades: número de dormitorios, con escaleras, en un piso… o en este caso, un ático.

Una vez definidas las necesidades personales, vamos con las condiciones ideales, desde el punto de vista técnico, que debería cumplir el ático de tus sueños.

  1. Ubicación y orientación

Antes de empezar te recomiendo definir la zona o zona en la que quieres buscar. Por el concepto de ático en sí, la mayoría suelen encontrarse en lugares de nueva construcción que no suelen ser céntricas, pero a veces en los centros urbanos existen pequeños tesoros escondidos. 

Además de la zona en la que se ubique, la orientación es clave.

Al tratarse de último piso, los áticos son los más tranquilos de las edificaciones, por su distancia a la calle y por no tener vecinos encima.

Pero también son los que más “sufren” los cambios de temperatura: el frío en invierno y el calor en verano. 

Es importante que tenga una buena orientación y a ser posible que sea doble. 

Lo ideal es conseguir tener un invierno relativamente cálido y un verano no demasiado asfixiante, para eso una doble fachada norte-sur sería perfecta.

En el caso de no tener doble orientación, si vives en una zona en la que los veranos son calurosos, intenta evitar la orientación oeste, ya que el sol de tarde puede convertir un ático en un pequeño “infierno”.

  1. Ventilación y huecos.

Como te decía anteriormente, será perfecto una doble orientación que permita tener de esta manera una ventilación cruzada. 

Pero para que exista ésta, además de la doble orientación, necesitas que haya huecos a ambos lados para que permita que la ventilación sea posible.

Para las orientaciones calurosas, revisa cuando visites la casa que tengan opciones de oscurecimiento como persianas, o la facilidad para instalarlas.

Por ejemplo, si es un ático con cubierta inclinada y las ventanas de la cubierta son tipo Velux o similar de tamaño estándar, puedes instalar (si no las tienen ya), unas persianas solares que te permitan el oscurecimiento en épocas de mucho calor.

Pero si por el contrario te encuentras con ventanas de anchos especiales y sin sistema de oscurecimiento, el coste de instalar una persiana puede ser excesivo. Son cosas que no tenemos en cuenta en un inicio pero que luego nos provocan problemas.

A veces nos dejamos deslumbrar por “ohhh, qué ventana tan grande” cuando a la larga esa ventana tan maravillosa puede convertirse en una pesadilla.

Lo mismo pasa con la terraza, antes de decidirnos por la compra tenemos que tener en cuenta la orientación de la misma para que podamos darle buen uso, intentando evitar siempre la orientación oeste, que nos hará más complicado el disfrutarla en las tardes de verano.

¡Y precisamente para eso queremos un ático con terraza!

  1. Aislamiento y cubierta.

En la visita que hacemos para comprar un ático, es una de esas cosas que no sueles mirar o preguntar y también es clave para que tu nueva vivienda sea más confortable.

Si la vivienda se ha construido a partir de 2006, debe cumplir unas condiciones de aislamiento térmico establecidas por el Código Técnicco, pero en el caso de viviendas construidas con anterioridad, puede ser que el último piso no esté bien aislado.

Por ejemplo, en los ático dúplex o en las unifamiliares en los que la parte de arriba se entregaba “en bruto”, puedes encontrarte con que la cubierta sea tipo “onduline” o de placas, sin un aislamiento térmico, ya que se consideraba que ese espacio bajo cubierta no era habitable.

Esto supone que en ese espacio haga mucho calor en verano y mucho frío en invierno ya que no está bien aislado.

Es recomendable que te informes del tipo de cerramiento de cubierta para que en el caso de que sea de ese tipo, puedas añadir un aislamiento térmico adecuado que evite que pases mucho frío en invierno y mucho calor en verano.

  1. Altura libre y aprovechamiento.

Al tratarse de la última planta, muchos áticos tienen su cubierta inclinada. Esto significa que tendrás zonas en las que la altura libre sea aprovechable y otras en las que no.

Cuando hagas tu visita con el propietario o la inmobiliaria, es importante tener tenerlo en cuenta y estudiar bien cómo aprovechar el espacio: si cabe una cama sin dar cabezada, una mesa de estudio o si solo es aprovechable para hacer armarios en la zona más baja.

A la hora de valorar los metros cuadrados de la vivienda hay que tenerlo en cuenta.

  1. Vistas y entorno.

Ahora que ya has encontrado tu ático en la zona que querías, con doble orientación, ventilación cruzada, con el espacio que necesitas y bien aislado, lo último que tenemos que valorar son las vistas.

En ocasiones la zona te gusta, la orientación es buena pero cuando llega el momento de asomarte a la terraza…

¡Sorpresa! Las vistas no son lo que esperabas… dan a la cubierta de otro edificio, a una calle con mucho tráfico, a un polígono industrial o incluso a una zona de bares que mientras te tomabas aquella cañita con tus amigos era muy guay pero para vivir encima ya no tanto…

Si vas a comprar un ático es porque quieres disfrutar su terraza con tranquilidad, vas a pasar mucho tiempo allí y lo ideal es que cuente con el mejor escenario posible ¡Para que puedas disfrutarlo al máximo!

Estas serían las condiciones “técnicas” que te recomiendo tener en cuenta en tu búsqueda para que puedas encontrar el ático de tus sueños y convertirlo en tu nuevo refugio urbano. Y no te desesperes ¡El ático perfecto existe!

Una vez descubierto ¡ya solo queda disfrutar decorando para hacerlo tuyo! 

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En busca de la casa de nuestros sueños

20/01/2021

Hoy vuelvo al blog con el siguiente post de la serie “cambio de casa”. En éste te contaré cómo fue nuestro proceso de comprar una casa nueva.

El cambio de casa fue una decisión que tomamos de manera natural. Nuestra familia fue creciendo y como vivíamos en una casa con dos habitaciones, poco a poco fuimos sintiendo que nos hacía falta más espacio: un espacio para que cada uno pudiera estudiar cuando fueran un poco más mayores y otro para mí, para que pudiera hacerlo en casa sin tener que estar ocupando la mesa del salón.

Y eso que no sabíamos lo que se nos venía encima con el confinamiento.

Una vez puesta en venta nuestra en casa, tocaba buscar una nueva. Es un proceso que hay que hacer en paralelo.

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Quiero cambiar de casa ¿por dónde empiezo?

26/11/2020

Después del confinamiento fueron muchas las familias que decidieron que necesitaban un cambio de casa. Tanto tiempo encerrados hizo que notásemos las carencias en cuanto a espacio, terraza o incluso entorno.

Como sé que sois muchos los que estáis en ese momento de cambio, he pensado que os vendría bien la experiencia que vivimos a partir del momento en el que decidimos cambiar de casa.

Y es que vender tu casa, comprar otra y reformarla en tiempo récord puede acabar con la energía de cualquiera.

Fueron unos meses llenos de experiencias buenas y malas, pero quiero compartirlas con vosotros para que si os veis en la misma tesitura, podáis saber cómo resolverlas de forma más fácil.

Mi idea es contároslo en varios post separados por temas ¡tengo mucho que contar!

Empezaremos por el primer paso, vender tu casa

Todo empezó al volver de vacaciones. Pasamos gran parte del verano fuera de casa de un lado para otro y la vuelta en septiembre, recolocando todo el equipaje, cada año se nos hacía más dura. Y fue en ese momento cuando decidimos que la casa se nos estaba quedando pequeña y que deberíamos empezar a plantearnos cambiar de casa.

Como no sabíamos cómo estaba el mercado lo comentamos con varios amigos y nos recomendaron que la pusiéramos a la venta “para tantear” cómo respiraban los posibles compradores al visitarla, si era fácil conseguir el precio que queríamos o por el contrario venderla era imposible.

¿Cómo saber qué precio poner a tu casa? En nuestro caso, al tener una hipoteca pendiente teníamos que cumplir unos mínimos que eran: la hipoteca pendiente, la comisión de cancelación del banco, la cancelación registral, y la plusvalía.

Además, si como lo hicimos nosotros, la venta la haces a través de la inmobiliaria, su comisión. Por experiencia, a este mínimo hay que añadir un poco más para cubrir los “por si”, por si te toca un comprador “puñetero” como el nuestro y te sale con algún gasto extra.

A partir de ese mínimo tú decides el precio. Puedes orientarte por los precios de las web de venta tipo idealista, fotocasa, etc y otros pisos de tu zona, o buscar en ciertas webs de bancos (por ejemplo en Bankia lo tienes), donde dan una valoración aproximada de tu casa y con esa referencia establecer el precio.

¿Vender por tu cuenta o con inmobiliaria? Nosotros valoramos las dos opciones, pero la experiencia reciente de una amiga me hizo decidirme. Me contó que empezó a venderlo por su cuenta y que se le metía todo tipo de gente, sin ningún tipo de filtro, en casa. Y estando ella sola o con los dos niños, en algunos casos llegó a pasar miedo. Después de eso, lo pusieron en manos de una inmobiliaria, en su caso la más cercana a su casa.

Su inmobiliaria era de una franquicia y la experiencia buena, así que decidimos preguntar allí, aunque por zona no nos correspondía y nos enviaron a sus compañeros de otra zona.

Cuando vas a vender a través de una inmobiliaria mandan a una persona a ver tu casa, valorarla, te hacen un informe y te dicen aproximadamente por cuánto crees que puedes vender, cómo están los precios de la zona etc…. y su comisión, que generalmente suele ser un 3% del precio de venta. Aunque no siempre, después de la experiencia aprendí que las hay que cobran menos y las hay que cobran más.

Una vez valorado el piso y pensado el precio, cierras con ellos el contrato de exclusividad, que mínimo es de 1 mes. Ahí cometimos un error nosotros y como no teníamos prisa por irnos, les dimos ¡6 meses! Sí hablamos con ellos que si por alguna causa concreta lo teníamos que rescindir, podría hablarse, pero en ningún momento pensamos que se nos haría taaaan largo.

Las visitas.

Lo de las visitas a tu casa puede llegar a ser agotador, sobre todo si coincide con que estén los niños y es que te pueden coincidir con horas de parque o deberes y tienes que salir corriendo para llegar a tiempo, o incluso algunos con la hora de la cena.  

Cuando ya llevábamos varios meses de visitas ya no podíamos más y valoramos dejar de venderlo pero todavía aguantamos un tiempo más por el contrato. La suerte quiso que ya un poco desanimados, agotados de las visitas a la casa y de estar atados con este tema, fuimos a dar con unos agentes muy majos que cuando les dijimos que necesitábamos “un descanso” y lo aceptaron, siempre y cuando no lo pusiéramos en venta de nuevo durante un tiempo, al menos respetáramos la exclusividad de esos meses. Estaba claro que era un mal momento para todos porque justo entraba en vigor la nueva Ley Inmobiliaria y estaba el mercado bastante parado.

Las otras inmobiliarias y los trucos

Te va a pasar, los agentes inmobiliarios son como sabuesos. En cuanto tu piso está colgado en internet se buscan la manera de localizarte y contactar contigo. A nuestra puerta llamaron varias inmobiliarias preguntándonos cuanto tiempo nos quedaba con la otra agencia para que nos fuéramos con ellos, vendiéndonos que los otros son lo peor y que ellos nos lo van a vender super rápido.

Tuvimos una que nos llamaba tooodos los días, incluso ya teniendo la oferta intentó que la rechazáramos porque ella “seguro que en poco tiempo lo vendía mejor”, a lo que nos negamos.

Y luego están las “liebres”. Eso le pasó a una vecina mientras nosotros vendíamos la nuestra: le tocaron varias personas al timbre para ver si les vendía la casa por fuera de la inmobiliaria aún teniendo exclusividad. Si te saltas la exclusividad, aún no vendiendo tu casa ellos, tienes que pagarles su comisión por contrato. Ella aceptó las visitas y resulta que los interesados eran “topos” de esa inmobiliaria enviados para pillarle, así que se quedó sin venta y sin el dinero de la comisión ¡así que mucho ojo!

El proceso de venta      

Antes de rescindir el contrato nos comentaron que quedaba una pareja por dar su opinión y que si hacían una oferta podían gestionarla. Les dijimos que por supuesto, ¿sabéis esa corazonada que tienes de que “estos van a ser”? Yo la tenía….

Pues fueron ellos, unos días después de parar la venta, y ya pensando en más bien ponerlo en alquiler ¡nos llamaron que teníamos una oferta! Y al final, después de negociar una serie de cosas y cuando ya creíamos que no iba a pasar ¡vendimos la casa!

Cuando tienes una oferta por tu casa, pueden pasar dos cosas: o que tú contraofertes o que sea como en nuestro caso, que la inmobiliaria les había “apretado tanto” que fuera una oferta única e innegociable. Ese fue el nuestro y ahí es donde llegó la negociación, pero no con la parte compradora, que no estaba por la labor, sino con la inmobiliaria.

También por conversaciones con amigas (qué bien viene la hora del café…) supe que algunas inmobiliarias, para no perder una venta, ajustan su comisión justo en el último momento, así que eso fue lo que hice. Como la oferta era más baja de que esperábamos, con los cálculos encima de la mesa fuimos a la inmobiliaria y conseguimos que la diferencia fuera una bajada en su comisión ¡al final nos salió redondo!…. o casi.

Resulta que nos tocó un comprador puñetero. Normalmente cuando hay un proceso de compra-venta, los gastos de notaría los paga el comprador, peroooooo por ley en realidad, la parte de la venta la tiene que asumir el vendedor. Y esa fue la cláusula (el artículo 1454 del Código Civil ) con la que tuvimos que “tragar” para poder vender el piso, así que amigos, si vais a comprar…… ¡ya sabéis por dónde apretar!

Después de hablar con varios amigos abogados y viendo que no había manera de saltarnos eso, tuvimos que asumirlo. Y para esto están los “porsi”.

Últimas trabas y firma

Todo resuelto, firmamos el contrato de arras y quedó pendiente de que viniera un tasador a tasar el piso para que les dieran la hipoteca a los compradores.

Para la tasación hace falta una nota simple del registro de la propiedad y al solicitarla, los compradores se dieron cuenta de que el edificio venía como “en construcción” aun siendo de 1994, porque la constructora no había registrado el final de obra.

Cuando lo compramos nosotros no hubo ningún problema, pero el banco de los compradores si los puso para concederles la hipoteca. La solución nos la dio la Notaria donde íbamos a firmar la venta: necesitábamos un final de obra de la vivienda firmado ante notario y registrarlo.

Así que ya con la fecha de firma puesta, nos tocó nueva gymkana: fin de obra firmado, notaría, registro… y más tasas para sumar a los “porsi”.

Pero al fin, firmamos y se terminó todo el proceso ¡un paso más adelante para el cambio de vida!

En el próximo post os contaré cómo fue la búsqueda para encontrar nuestra casa perfecta.

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Un paseo por Casa Decor 2019

10/02/2019

Si eres un apasionado de la decoración como yo y quieres descubrir las nuevas tendencias, ver como se experimentan con materiales, texturas y cómo a través del interiorismo también puedes dejarte llevar por tu imaginación, tienes una cita en Madrid: Casa Decor 2019.

Ir de visita a Casa Decor te permite, en un solo edificio, vivir distintas experiencias: puedes pasar de un pasillo que parece una joya de la naturaleza, a descubrir que existen chimeneas de vapor, “tomarte algo” en un bar punk hecho de mosaicos, pegarte un baño en un espacio Pop o descubrir que puedes traerte la playa a tu propia casa ¡todo es posible!

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Trucos para acabar con las humedades en tu casa

26/01/2018

Ahora sí que sí, el invierno de verdad ha llegado y con él las lluvias que tanta falta nos hacían, sobre todo en algunos puntos de nuestro país.

Y aunque la lluvia es esencia para nuestra vida, también puede traernos una serie de problemas a nuestra casa, así que he pensado contaros unos cuantos trucos para que, en el caso de que lleguen a tu casa, puedas deshacerse de ellas. Son trucos muy sencillos con los que podéis solucionarlo vosotros mismos y si lo veis muy complicado…¡llamad a un experto en eliminar humedades!

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